¿ES POSIBLE LA INCLUSIÓN?

¿ES POSIBLE LA INCLUSIÓN?

Cuando un perro le dice a un gato cómo tiene que maullar, no, no es posible la inclusión.

Hasta que los doctos consejos educativos de personas no superdotadas no incluyan las aportaciones de este colectivo, no se oirá un «Miau» adecuado.

Lo siento, pero no.

Teorías, directrices, especulaciones, pruebas e hipótesis. O, mejor dicho, se formula una hipótesis, se prueba, se especula que funciona, entonces se dan directrices al respecto y se establece una teoría de perro de cómo maullar correctamente.

Los gatos se callan.

Se callan porque es una teoría y «debe ser cierta», la intentan, no les gusta cómo suena ahora su voz pero como se maúlla para los demás y a los demás sí, deber ser cierta.

Como el dolor de garganta es una constante, empiezan a sospechar si esa teoría es como la de Estivil, pero ya llevan tantos años maullando como le dijo el perro que no les sale un «miau» ni como perro ni como gato.

Empieza la frustración, la melancolía por aquellos años de cachorro y la búsqueda de la colonia.

Pero el gato es independiente,… todos lo saben o,… todos lo dicen: “no es porque haya pocos (un 2 % a nivel mundial) si no por su independencia”, dicen los perros.

Al final, tras el arduo caminar, acaban creyéndose perros verdes, no pueden decir que son gatos, necesitan incluirse y concluyen que mejor diferenciarse por el color que por toda una especie.

Hasta aquí la metáfora.

Todos somos personas, cierto, todos tenemos diferentes capacidades, cierto, inteligencias múltiples las llaman, ok, estamos de acuerdo, pero no puedes decirle qué necesita, qué requiere a un individuo cuyo pensamiento diverge del tuyo:

«No entiendo por qué necesita ser tan perfeccionista, tiene que hacer un dibujo y lo borra 10 veces y al final no lo entrega a tiempo, cuando para mí, el primer boceto ya estaba bien», dijo una madre.

  • Ok, no lo entiendas, pero acéptalo y valora sus 10 bocetos inconclusos.

«No deja de hablar en clase, termina pronto y mal pues no busca la perfección sólo el resultado para emprender de nuevo», expuso una profesora.

  • Como a su antagonista el perfecto, valórale sus 10 emprendimientos imperfectos y deja de decirle mal! pues es un adverbio subjetivo proveniente de tu percepción que puede ser la errada respecto la suya.

«Tiene problemas de relación, sólo va con una o dos personas, no se incluye y no muestra interés por ello», aprecia uno que se define como experto neuropsicólogo.

  • ¿Te olvidaste?…es un gato, tú un perro, lo que tú necesitas no es más correcto que sus apetencias, simplemente son diferentes.

 

Y es que no hay receta, se llaman Altas Capacidades, tan diferentes, tan dispares que se pretenden homogeneizar a un mismo maullar por la mano de un perro que se ve que también ha olvidado que unos ladran más ronco, otros más fiero y, otros, simplemente no ladran, no porque no quieran si no porque no pueden, son gatos y no necesitan que se les «enseñe» como decir «miau».

 

¿Persigues la inclusión afirmando que es necesario «dejen de tener problemas de habilidades sociales»? pues ACEPTA que son gatos y deja que sea otro gato quien les enseñe.

 

Puesto que se puede enseñar lectoescritura sólo por quien sabe leer, no es tan inaudito pedir que la figura del especialista en AACC sólo se cubra por quien lo sea.

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2 Comentarios

  1. Estimada Ana, cuanto tiempo sin vernos, sigo de cerca el esfuerzo lucha y dedicacion de tu trabajo,aunque sea por medio de estos medios, la verdad es que me gustaria vivirlo en primera persona. Te invito a esta, tal vez ilusoria idea. Me gustaría poder unir tan diferentes idiomas en uno de los más primitivos instintos de comunicación entre las personas. De echo creo que puedo hacerlo, invitemos a perros y gatos a la proximidad de la tierra, la madre naturaleza, donde poder demostrar y expresar el único idioma de dar vida a una insignificante pero a la vez majestuosa semilla, y verla evolucionar. Haciéndote una invitación a esta alocada idea, si algún día quisieras probar con este tipo de ideas, estas invitada con tu gente querida, a una pequeña pero encantadora huertecita ecológica en tu pueblo natal. Recibe un cordial saludo de un antiguo amigo que tiene su puerta y mente abierta, a estas alocadas y olvidadas ideas. Atentamente, Juan Manuel Pachón Poyato.

    • Ana Esther Galán
      Dic 13, 2016

      Gracias Juan Manuel por compartir y por la invitación nada alocada sino muy cabal e interesante. De seguro, nos veremos en breve. Besos.

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