LA PERCEPCIÓN PROPIA Y LA AJENA

LA PERCEPCIÓN PROPIA Y LA AJENA

Por tus palabras y tus hechos serás juzgado, le dijeron. Y Sócrates respondió: sólo yo puedo juzgarme a mí mismo pues sólo yo me conozco y sé la motivación de mis actos, pero lo acepto, procedan a equivocarse. Y se equivocaron. Y él lo aceptó, aunque podía haber huido.   Cuando estudiaba Filosofía en Granada, qué buen tiempo aquél, había algo que me desconcertaba. Cada vez que estudiabas a un filósofo escuchabas la interpretación de sus textos y tú misma interpretabas y cada noche me acostaba pensando si sería acertado aquello que pensaba que quería decir aquel genio que sólo me dejó palabras. No puedes saberlo, descubrí. Con pesar, acepté que nunca puedes conocer a nadie igual que te conoces a tí mismo. ¡Hay tantas variables!. Si tienes un mal o buen día, si se...

LA SOPA DE PIEDRAS

LA SOPA DE PIEDRAS

No decimos lo que pensamos. Bueno, yo no lo decía. Hace tiempo que dejé que mis pensamientos llenasen mi boca de palabras o mis WhatsApp de mensajes.   A veces, crees que es suficiente con querer a los hijos, hacer cosas por ellos, que lo verán… Pero no, no es suficiente, tienes que decirles qué sientes, qué piensas para que no se lo imaginen, sino que lo sepan. Os comparto un artículo al respecto que me publicaron el 15/08/2018: https://www.diariocordoba.com/opinion/2018/08/15/educacion-emocional-36383999.html   Tenemos demasiados tabús emocionales. Todavía hay quién se extraña cuando le doy un abrazo. Todavía hay quién me dice: “no sabía que eras así”. Así cómo, me pregunto a veces.   Nos han moldeado como guerreros con armadura y escudo. Nos han dicho:...